Cuando la capacitación deja de ser un trámite y se vuelve estrategia
Una crónica del evento ejecutivo con el que CADESEM celebró tres décadas junto a las empresas de la región, entre neurociencia del liderazgo, hipótesis de negocio y una conversación honesta sobre lo que hoy necesitan los equipos.
Hotel Petra, Concepción • 10 de septiembre de 2026 • Tadashi Takaoka · José Miguel Flores Acuña · Eduardo Saavedra
El pasado 10 de septiembre, Concepción fue el punto de encuentro para Transforma 2026, el evento ejecutivo con el que CADESEM celebró sus 30 años acompañando a las empresas de la región en su desarrollo. Más que una jornada de charlas, el encuentro se transformó en un espacio de reflexión colectiva sobre un tema que hoy inquieta a toda organización.
¿Cómo se toman decisiones de capacitación en un entorno donde el futuro es, por definición, incierto?





La pregunta que abrió la jornada
Tadashi Takaoka fue el encargado de plantear la pregunta incómoda desde el primer minuto: si no sabemos con certeza qué habilidades necesitaremos mañana, ¿en qué debemos capacitar hoy? Su propuesta fue clara: toda capacitación es una hipótesis de negocio. Se capacita apostando a que, si alguien del equipo aprende algo específico, algo cambiará en el negocio. Y como toda hipótesis, necesita ser validada, no asumida
- 654.000 personas capacitadas con franquicia SENCE en Chile durante 2024
- 37% de lo aprendido se aplica cuando la capacitación intenta predecir habilidades futuras
- 85% de los trabajadores dice que la capacitación en IA recibida no le sirve en su cargo
Con estos datos sobre la mesa, Takaoka invitó a las empresas presentes a hacerse tres preguntas antes de invertir en formación: ¿qué problema del negocio resuelve esta capacitación?, ¿qué capacidad debería desarrollar la compañía? y ¿cómo sabremos si no funcionó?
Su segundo planteamiento fue igual de provocador: el trabajador también es un cliente interno, con trabajos funcionales, emocionales y sociales por resolver. No basta con enseñar una habilidad; hay que entender por qué esa persona quiere aprender y qué gana con ello en su propia trayectoria.
“La capacitación que realmente funciona es la que logra encajar dos modelos: la hipótesis de la empresa sobre lo que necesita cambiar, y el modelo personal de quien está aprendiendo.”
Liderazgo, cerebro y creación de valor
José Miguel Flores Acuña, abogado y profesor de neuroliderazgo, negociación y networking estratégico, llevó la conversación hacia otro terreno: el de las emociones y el cerebro como motor —muchas veces invisible— de las decisiones dentro de una organización. Recordó que más del 95% de nuestras decisiones están influenciadas por la emoción, y que el miedo sigue siendo la más recurrente de todas, con la confianza como su contracara.
Desde ahí conectó el liderazgo con la neurociencia aplicada: equipos de alto desempeño que se construyen más sobre habilidades sociales —empatía, comunicación, trabajo en equipo— que sobre coeficiente intelectual; líderes que diseñan marcos de trabajo claros y luego se apartan para que el equipo defina el cómo; y una idea que resonó especialmente en la sala: frente a la irrupción de la inteligencia artificial, el valor esencial del ser humano sigue siendo la creatividad, la empatía y la capacidad de resolver problemas complejos. El tiempo que la IA libera, planteó, debería invertirse en mentoring, no en más tareas.
La segunda parte de su intervención giró hacia los negocios: negociar como una conversación de intereses orientada a acuerdos exitosos, la empatía como herramienta para co-construir soluciones, y una propuesta de valor entendida ya no como un producto o servicio, sino como un antídoto contra el miedo del cliente.
“Si no hay alivio, no hay venta.”
Cerró con una idea que quedó dando vueltas entre los asistentes: el compromiso cumplido es lo que transforma la confianza en negocio real.
El aporte de CADESEM: 30 años de trayectoria en la mesa
Eduardo Saavedra, con una década en el área de proyectos y comercialización de CADESEM, aportó una cápsula ejecutiva que puso en contexto el rol de la institución dentro de este mismo debate: no se trata solo de dictar cursos, sino de ayudar a cada empresa a resolver su propia hipótesis de capacitación.
El networking: donde la teoría se puso a prueba
Si las charlas plantearon el marco conceptual, la instancia de networking fue donde ese marco se puso en práctica. Representantes de distintas empresas conversaron abiertamente sobre sus necesidades reales de capacitación: qué brechas identifican en sus equipos, qué los frena a la hora de invertir en formación y qué esperan de una OTEC como aliada, y no solo como proveedora de cursos.
Para CADESEM, este espacio cumplió una doble función. Por un lado, fue una instancia de escucha activa: entender de primera fuente los desafíos que hoy enfrentan las empresas de la región en materia de talento y desarrollo. Por otro, fue una oportunidad de retroalimentación directa, que le permite a la institución afinar su oferta y asesorar a cada empresa de manera más pertinente, conectando sus necesidades concretas con soluciones de capacitación diseñadas a la medida.
Una jornada, un mismo hilo conductor
Entre la incertidumbre estratégica de Takaoka, la neurociencia del liderazgo de Miguel Flores y la escucha activa del networking, Transforma 2026 dejó una conclusión compartida: no hay receta única de capacitación que sirva para todos. Lo que sí hay es un método —entender el problema, escuchar a las personas y construir una propuesta de valor genuina— y ese fue, en el fondo, el verdadero regalo de aniversario que CADESEM les hizo a las empresas en el marco de sus 30 años.
30 años formando a quienes forman Chile.
CADESEM · Transforma 2026 · Concepción